025 junio, 2020

Según la actualización hecha por el Área Técnica de Afucat de las previsiones catalanas de cosecha de fruta de hueso, la campaña de este año perderá aproximadamente un 28% de su producción respecto a la pasada campaña debido a las inclemencias durante invierno y el último granizo que ha tenido lugar entre principios y mediados de este mes de junio, principalmente en la zona del Baix Segrià.

Sería la primera vez en más de diez años en que la cosecha de melocotones y nectarinas catalanas no llegaría a las 400.000 toneladas y se podría situar en torno a las 350.000, lejos de las 413.050 toneladas previstas el pasado mes de mayo.

A pesar de este descenso, las empresas frutícolas afirman que, salvo en casos muy puntuales, está asegurado el abastecimiento de las cadenas de la distribución que ya tienen comprometido el producto para todo el verano. Según el director de Afrucat, Manel Simon, «los que van a sufrir más este verano son aquellos operadores que buscan fruta fuera de las programaciones y que se encontrarán con un mercado donde habrá escasez».

El verano climáticamente atípico que estamos viviendo, con lluvias y temperaturas bajas, retrae el consumo, pero, en esta ocasión, el descenso de producción está funcionando como amortiguador para no hacer caer los precios como ha sucedido en otras campañas y como puede ser el caso de otras frutas como la sandía que ha visto como se hundían sus cotizaciones en la última semana.