08 noviembre, 2019

Coag Iniciativa Rural ha calificado de “desastrosa” la campaña de fruta de hueso de este año en Cieza, marcada por la falta de producción, que ha llegado al 20% en casi todas las variedades de frutas y ha alcanzado el 40% en el cultivo de albaricoque. “Los datos han sido contrastados teniendo en cuenta la entrada de producción a las empresas de manipulación de la comarca. Y un año más, la fruta ha llegado a los consumidores con precios quintuplicados respecto a los de origen”, señala Andrés Marín, presidente de este sindicato agrario en Cieza. El sindicato augura “un futuro catastrófico si las administraciones no se implican”.

Respecto a los precios, Marín recordó “las adversidades climáticas acaecidas este año, tales como la helada del 28 de marzo, que afectó a algunas zonas de Cieza; el pedrisco, del 21 de mayo, y la gota fría, del 12 de septiembre”. El presidente señaló también que esta temporada “se han dado las condiciones para la expansión de la mosca de la fruta, incrementada por el hecho de haber cosechas enteras sin recolectar en los árboles por motivos económicos o comerciales”.

La consecuencia directa de esta situación es la repercusión a la baja en las liquidaciones entregadas al productor. Ello, unido a los bajos precios pagados por las grandes cadenas de distribución, ha propiciado que “no se lleguen a cubrir los gastos de producción”, explica Marín, quien alertó de que los bajos precios están afectando seriamente a la viabilidad de las explotaciones.

Por otra parte, el seguro es otro de los asuntos que preocupa al sector. Marín subraya que las aseguradoras “cada vez cubren menos y, por el contrario, aumentan el coste para el productor. Hay que recordar que el seguro es una herramienta fundamental para garantizar la subsistencia de la explotación frente a las adversidades climáticas”.

Arranque voluntario de frutales
La situación que augura Marín es tan extrema que en algunos círculos ya se habla de solicitar al Ministerio una compensación económica destinada a aquellos agricultores que, voluntariamente, decidan arrancar árboles y dejar sus tierras sin producción durante algunos años.