09 junio, 2020

Las tormentas de granizo han vuelto a hacer acto de presencia en Aragón en un momento en los que los daños sobre las producciones frutícolas de la campaña de primavera/verano son más sensibles. El último episodio de pedrisco se produjo en la tarde del miércoles y afectó a parte de la Comarca de los Monegros y las Cinco Villas.

«Esta semana ha sido complicada para el campo, hemos registrado tormentas prácticamente todos los días y además en diferentes zonas de Aragón. Se han visto afectados sobre todo Calatayud, Bajo Cinca y Bajo Aragón en cultivos frutícolas, con daños importantes en melocotón, albaricoque, cerezas y manzanas», ha explicado el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), José Manuel Roche, en declaraciones a Europa Press.

Todavía no se han evaluado las pérdidas pero «en la superficie afectada por el pedrisco los daños pueden estar entre el 30 y el 80 por ciento de la producción», ha señalado Roche.

Los daños serán cuantiosos en la fruta
El presidente de la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA) en Huesca, Fernando Luna, ha apuntado que «en la zona de Osso de Cinca, en la fruta, pensamos que los daños serán cuantiosos» tras las tormentas de este miércoles.

«No hay que olvidar que en Bolea también la cereza ha resultado afectada, porque la piedra ha rajado el producto». Ha remarcado que la de este miércoles ha sido la segunda tormenta importante que ha habido en la zona, después de que el domingo cayeran 30 litros por metro cuadrado con pedrisco que afectó principalmente al guisante y a las habas.

Menor contratación de temporeros
Los importantes daños que las tormentas de pedrisco están ocasionando en las producciones de fruta en la comunidad disminuirán la cantidad de jornaleros necesarios esta temporada.

Según Roche, «el comienzo de campaña de la cereza en Aragón ha sido malo, sobre todo por las lluvias, lo que ha hecho que se necesite menos mano de obra para su cosecha». Ha mencionado que en junio iba a comenzar la recolección de cerezas tardanas y de melocotón, pero «también se va a ver mermada la contratación de temporeros».

El secretario general de UPA ha explicado que, desde el mes de abril, en las distintas negociaciones que las organizaciones agrarias han llevado a cabo con las administraciones han conseguido mejoras en muchos problemas que se presentaban para los agricultores, sobre todo en lo relacionado con la movilidad.

«En estos momentos podemos decir que la situación de necesidad de mano de obra es de normalidad, a expensas de que lleguen junio y julio, que van a ser los meses de máxima necesidad de mano de obra», ha relatado.