017 marzo, 2020

José Antonio Tierno Parral lleva 22 años como miembro del consejo rector de la Agrupación de Cooperativas Valle del Jerte y desde el pasado 28 de febrero preside la entidad. En una entrevista concedida al diario Hoy.es, Tierno Parral ha hecho un balance de la campaña de las cerezas en Extremadura y los desafíos ante los que se encuentra el sector esta temporada.

“La Agrupación de Cooperativas es una empresa consolidada que lleva haciendo un gran trabajo desde hace muchos años. Mi idea es acercar la entidad a los agricultores, porque sí he detectado un alejamiento y una visión de las decisiones que toma la Agrupación como imposiciones. Quiero explicar a los socios que todo lo que se hace es pensando en su beneficio y en la mayor rentabilidad de sus explotaciones”, comenzó.

Para el presidente de la Agrupación de Cooperativas Valle del Jerte, la falta de rentabilidad de la actividad en el campo extremeño es uno de los principales problemas a los que se enfrentan. “En la cereza los precios son bajos y los costes, altos. Lo que sucede es que la estructura de las explotaciones, que son muy familiares, ayuda a mantener esa situación. Muchas veces no se tiene en cuenta la propia mano de obra del agricultor y de su familia. Si sumáramos ese trabajo a los costes de producción, no sé si podríamos hablar de que la cereza es un cultivo rentable”.

Según destacó Tierno Parral, esa propia estructura de las explotaciones es lo que las deja fuera de las ayudas de la PAC. “Las cooperativas, por lo menos en la zona que yo conozco, son la solución más adecuada y creo que sería extrapolable a todo el sector primario. La unión otorga más fuerza a la hora de negociar y de obtener mejores precios. Los agricultores intentando vender por separado sus productos se hacen la competencia entre ellos y eso hace que los precios sean más bajos”.

Para el presidente, la diversificación de los cultivos podría ser una solución a la situación actual; tal como destacó, el higo y la castaña son buenas alternativas a la producción de cerezas en la región. Asimismo, puntualizó, las explotaciones actuales deben evolucionar para reducir los costes de mano de obra en la recolección. “En las centrales hacemos todo el proceso de calibración y selección. Para ello hay que cambiar la estructura y evolucionar hacia árboles más pequeños y plantaciones de mayor densidad, de forma que la recolección sea más sencilla y rápida”.

La campaña de recolección de cerezas en Extremadura comenzará en 40 días, pero la crisis del coronavirus está provocando una gran incertidumbre. ”Dan entre dos y cuatro meses para que pase esta situación. Hay mil escenarios posibles y algunos son muy preocupantes. Es posible que no podamos recoger la fruta por la falta de trabajadores o tenerla recolectada y no poder comercializarla o comercializarla solo en España”, concluyó Tierno Parral.