027 agosto, 2026

El panorama de la nueva campaña belga de fruta de pepita ha cambiado mucho en las últimas semanas. Si bien en el caso de la manzana ya era evidente desde hacía tiempo que las tormentas de granizo de mayo habían afectado a la cosecha, a principios de julio los productores de pera mantenían el optimismo de cara a la nueva temporada. Sin embargo, los daños por granizo y los recientes episodios de calor y sequía han rebajado notablemente las expectativas.

«Hemos pasado de esperar una cosecha plena a una bastante irregular», declara Louis De Cleene, de la compañía belga Devos-Wouters. «Hay mucha fruta en los árboles, pero eso no significa automáticamente que vayamos a obtener muchos kilos».

Según Louis, al principio del verano la cosa pintaba bien. «A principios de julio había un panorama muy positivo. Afrontábamos la campaña con buenas sensaciones. Había mucha fruta en los árboles, los calibres parecían buenos y, en general, todo había ido bien. Salvo por algún que otro pedrisco».

Desde entonces, la situación ha cambiado en varios sentidos. «En zonas importantes para la producción de peras, como la franja que va de Bekkevoort a Borgloon, el granizo ha causado bastantes daños. Eso sí, se observan grandes diferencias entre distintas regiones. He estado en otras zonas donde tanto los calibres como los volúmenes no serán como los del año pasado, pero seguirán siendo buenos. La cuestión es que, incluso en esos sitios, de media hay algo menos de fruta en los árboles».

El agua determina el calibre
La disponibilidad de agua vuelve a ser un factor clave esta temporada. «Si no ha habido suficiente agua disponible, se nota en el calibre. Pero incluso cuando se puede regar, el efecto no es el mismo que el de un buen chaparrón de vez en cuando. El agua de lluvia es muy beneficiosa. Sin ella, a pesar de un cuajado aparentemente bueno, los árboles dan menos kilos de lo esperado. Hay muchas parcelas donde las peras son tan pequeñas y están tan quemadas que ni siquiera merece la pena cosecharlas, y eso duele mucho».

La mancha negra también está causando problemas en varios lugares. Según Devos-Wouters, se están produciendo bastantes incidencias en el oeste de los Países Bajos y el norte de Bélgica. Como consecuencia, en algunas parcelas hay una proporción considerable de fruta destinada a industria. «Si sumas todos estos factores, el resultado es muy distinto a la cosecha plena que todo el mundo esperaba en un principio».

Las malas experiencias de la campaña anterior también están influyendo en las compras de los comerciantes este año. «El año pasado, muchos operadores del sector perdieron mucho dinero con todo lo que compraron en palox, por lo que esta vez están menos dispuestos a asumir grandes riesgos por adelantado. La cuestión es que no se sabe lo que va a pasar, ni con el producto ni con los factores externos».

Un producto de calidad
¿Hay mercado para las peras de menor calibre? «Sin duda», asegura Louis. «Pero hay que mirar bien cómo se posiciona la Conferencia en el mercado. La Conferencia compite consigo misma. El que la ofrece más barata suele llevarse el gato al agua. Es una lástima, porque eso nos perjudica como sector. La fuerte presencia de la Conferencia en el retail tiene también su lado negativo. Durante años ha sido positivo haber ido accediendo a nuevos canales de venta y que la Conferencia esté disponible en muchos puntos. Pero ese éxito la ha acabado convirtiendo en una especie de producto reclamo para los supermercados: ¿quién puede ofrecer la Conferencia más barata?».

Según Louis, eso acaba perjudicando al producto. «Cuanto más tienes que rebajar el precio, más difícil es mantener la calidad. Mis mejores peras no las voy a regalar al precio de unas de categoría II. Eso es de cajón».

Esto genera, a su juicio, un círculo vicioso. «Un precio demasiado bajo dificulta ofrecer calidad suficiente, y una mala experiencia del consumidor acaba dañando el consumo. Si el consumidor no obtiene la calidad que esperaba, queda insatisfecho y el consumo cae. Acabas hundiendo tu propio mercado. Los precios bajan, y mientras, al consumidor cada vez le interesa menos el producto, y resulta difícil venderlo».

«Me parece loable que se promueva la venta de fruta de categoría II en el retail, pero el consumidor sigue comprando con los ojos y esto tampoco se le puede reprochar; es algo humano», continúa Louis. «Aunque, claro, para que eso funcione, el retail también tiene que estar dispuesto a pagar un precio justo por la fruta que sí es de categoría I, y eso, con la (sobre)oferta que hay, muchas veces no ocurre. Parece que en nuestro sector esté prohibido obtener un margen del 5%, mientras que en otros sectores no arrancan el coche por menos del 20 o el 25%, y eso a pesar de que los productores también asumen riesgos y se dejan la piel por su producto día y noche».

Una buena pera tiene que generar beneficios
A pesar de los problemas con las peras pequeñas y dañadas, Louis señala que sigue habiendo una cierta proporción de Conferencia de alta calidad. «Basándome en las noticias que llegan de distintas zonas, mi sensación es que vamos a acabar con una cosecha en torno al 80-85% de una normal en términos de volumen, aunque esto es solo una estimación».

La proporción de peras que reúnen a la vez buen calibre, buena calidad y ausencia de daños por granizo es, según él, considerablemente menor. «Para las peras de buen calibre que, además, no se han visto afectadas por el granizo, creo que sí habrá un mercado adecuado. Las peras de categoría I de más de 60 mm sin daños por granizo tienen que generar beneficios este año, porque si no, estamos perdidos».

La calidad de la fruta también invita a ser optimistas. «La calidad de la piel es en general buena. En los sitios donde ha caído granizo, este factor no se puede ignorar, pero, por otro lado, los niveles de azúcar son en general muy buenos. Hemos tenido mucho sol y gracias a ello las peras son muy sabrosas. Es casi increíble lo ricas que están este año. Eso sí, espero grandes diferencias de precio entre las peras buenas y libres de granizo y el resto de la cosecha. Los clientes tendrán que mostrar cierta tolerancia ante uno o varios golpes leves y superficiales de granizo. Quede claro que esto no tiene nada que ver con la fruta de categoría II, ya que no afecta en absoluto a la calidad de la piel ni a la calidad gustativa de la fruta».

El cultivo de manzana, bajo una presión enorme
Las grandes diferencias de calidad y volumen no afectan solo a la pera. Según Louis, este ha sido un año especialmente difícil para el cultivo belga de manzana. «En lo que respecta a la manzana, la campaña pasada fue literalmente un desastre. Por desgracia, para variedades tradicionales como Golden, Jonagold y Granny Smith este año va a volver a ser muy complicado. Apenas hay nada que cosechar. Al menos en nuestro caso, el granizo ha destruido una gran parte de la producción de manzanas. Además, los árboles se han visto afectados por la sequía y el calor. Los calibres van a ser pequeños. Por suerte, nuestra Rubis Gold, por ejemplo, está bajo mallas antigranizo y recibe riego, así que ahí sí tenemos una buena cosecha».

También para la comercialización de la manzana habrá que buscar nuevas salidas. «Tendremos que considerar ingresar en otros mercados. Lo mismo vale para las peras de menor calibre. Habrá que seguir trabajando y encontrar nuevas posibilidades».

«No hay que precipitarse»
Se avecina una campaña difícil, pero Louis aboga por mantener la calma en el sector. «Quiero hacer un llamamiento para que no cunda el pánico. Son tiempos difíciles, pero el sector tiene que intentar mantenerse unido. Hay que tener confianza en el producto y defender su valor, tanto de cara al cliente como al consumidor final. Para empezar, productores y comerciantes deberían atreverse a preguntarse: ¿cuánto cuesta realmente producir este producto? ¿Es sostenible la situación actual? ¿Podemos seguir trabajando así durante x años más? Me temo que, para muchos, esto supondrá más de una sorpresa».

Louis opina que este conocimiento debe tenerse en cuenta a la hora de negociar los precios. «Aunque tengas la sensación de que el producto es difícil de comercializar, una cosa es segura: tanto si el producto está a un euro, a dos euros o a dos euros y medio en la tienda, los volúmenes de ventas no van a cambiar de repente. La manzana y la pera se encuentran casi siempre entre los productos más baratos del supermercado. Mejor entonces centrarse en hacer un trabajo de calidad y demostrarle algo al consumidor, en lugar de tratar de ofrecer un producto más barato. Porque si seguimos por ese camino, al final no nos quedará nada».

Su mensaje al sector es claro. «Que cada uno analice con cabeza cuáles son realmente sus costes y se asegure de que estos se vean reflejados en los precios que paga el cliente. Al final, el productor es desgraciadamente quien suele salir perdiendo. Hablamos desde la experiencia, porque entre las dos familias, Devos y Wouters, tenemos ya casi 450 hectáreas de cultivo propio, así que también nos va mucho en esto. Todo el mundo tiene que poder ganarse la vida y, en última instancia, los productores, comercializadores y clientes finales no pueden prescindir los unos de los otros».

Nuevas instalaciones, operativas a finales de septiembre
En los próximos meses quedará terminada la nueva nave de 12.000 m², que incluye una sala de clasificación, cámaras frigoríficas y una sección de envasado. «Las nuevas viviendas para trabajadores que construimos el año pasado ya llevan un tiempo en uso y todo el mundo está muy contento con ellas. Además, la nueva nave, que incluye unas instalaciones para preselección, probablemente también esté operativa antes del inicio de la nueva campaña. El resto de las instalaciones estarán listas a lo largo de los próximos meses».

Esto resultará especialmente útil esta temporada, sobre todo para la clasificación de manzanas con daños por granizo. «Así podremos clasificar una parte de esas manzanas de forma más económica. Es una ventaja tanto para los productores como para nosotros». Según Louis, la obra en sí se ha realizado sin grandes contratiempos. «Claro que el resultado final siempre acaba siendo algo distinto a lo que uno imaginaba, pero ha ido mejor de lo esperado. Para nosotros, lo más importante era poder usar ya algunos elementos y tener ya operativo el sistema de preselección. En las próximas semanas, la prioridad será dejarlo todo a punto para la nueva campaña. Hay que quitarse el sombrero ante Wouter Devos, que es quien se está encargando de organizarlo todo».

Para más información:
Louis De Cleene
Devos-Wouters
Tel.: +32 16 77 97 58
louis@devos-wouters.com
www.devos-wouters.com

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